Declaración de intención
En Vivir en Confianza® entendemos el acompañamiento como un espacio de orden relacional, conciencia y responsabilidad compartida. Nuestro propósito es acompañar a las personas a ordenar su manera de relacionarse consigo mismas, con los demás y con la vida, para que puedan transitar crisis, vínculos y decisiones importantes desde una confianza profunda en su propio camino.
Este Compromiso Ético y Valores recoge los principios que orientan nuestra forma de acompañar y el marco profesional que sostiene nuestro trabajo. No es solo una declaración de intenciones, sino una guía clara para quienes acompañan y para quienes participan en un proceso.
Marco del acompañamiento
El acompañamiento en Vivir en Confianza® se orienta al desarrollo personal y relacional de personas que se reconocen en estado de salud emocional y desean ordenar su manera de vincularse y tomar decisiones desde un lugar más consciente y adulto.
Nuestro trabajo no sustituye bajo ningún concepto la labor de profesionales sanitarios. No realizamos diagnósticos clínicos ni tratamientos psicológicos o psiquiátricos. En caso de detectar situaciones que excedan el marco del acompañamiento —como trastornos graves del estado de ánimo, conductas de riesgo o indicios de patología— se realizará la derivación correspondiente a profesionales cualificados.
Recomendamos que cada persona, así como cada acompañante, actúe conforme a la legislación vigente en su lugar de residencia y consulte con asesores legales cuando sea necesario para garantizar una práctica ética y responsable.
Límites profesionales y confidencialidad
Quienes acompañamos en Vivir en Confianza® sostenemos un encuadre claro y respetuoso.
El espacio de acompañamiento es confidencial. Toda información compartida durante sesiones individuales, talleres o procesos se mantiene en privacidad, salvo obligación legal expresa.
Asimismo, cuidamos la protección de los datos personales conforme a la normativa vigente, garantizando un uso responsable y seguro de la información.
Para preservar la claridad profesional, evitamos establecer vínculos personales paralelos durante el proceso de acompañamiento. Esta distancia ética protege la neutralidad, el respeto y la coherencia del trabajo.
Valores nucleares de Vivir en Confianza®
Los siguientes valores sostienen el proyecto, orientan el acompañamiento y sirven de marco tanto para clientes como para colaboradores.
La responsabilidad implica hacerse cargo de la propia parte en lo que se vive. No trabajamos desde la culpa ni desde la acusación hacia uno mismo o hacia los demás, sino desde la capacidad adulta de reconocer lo que depende de cada persona, incluso cuando el dolor ha sido grande o las circunstancias han sido difíciles.
En el acompañamiento, la responsabilidad significa no salvar ni rescatar, no dirigir la vida del otro y no ocupar un lugar superior. Cada persona ocupa su lugar con claridad y respeto.
La aceptación profunda supone mirar la realidad tal como es, sin lucha ni resignación. Implica reducir la reactividad emocional y poder sostener lo que aparece sin huir ni imponer.
En el acompañamiento, esta aceptación se traduce en una presencia no invasiva, sin moralizar ni intervenir desde la urgencia o desde la propia herida. Se acompaña respetando los límites, las circunstancias y el ritmo de cada proceso.
El proceso se construye de manera compartida. No hay dependencia ni salvadores. Cada parte participa activamente desde su rol adulto.
Respetamos el equilibrio en el intercambio, la claridad de jerarquías y la pertenencia de cada persona a su propio sistema. Cuando estos órdenes se confunden, aparecen dinámicas desajustadas que afectan al proceso y a la calidad del vínculo.
La transparencia y la honestidad son pilares fundamentales en Vivir en Confianza®.
Informamos con claridad sobre el alcance del acompañamiento, los límites del proceso, los honorarios y el encuadre profesional. No utilizamos terminología que pueda inducir a confusión respecto a la naturaleza de nuestro trabajo.
Actuamos con coherencia entre lo que expresamos y lo que hacemos, evitando promesas irreales o expectativas desproporcionadas. La honestidad sostiene la confianza y protege la dignidad de todas las partes.
Para las personas que participan en un proceso
Este acompañamiento está dirigido a personas que desean implicarse con responsabilidad en su propio proceso, asumir su parte en lo que viven y tomar decisiones desde un lugar más consciente y adulto.
No es un espacio para quienes buscan que el cambio dependa exclusivamente de los demás o no están dispuestas a revisar su propia forma de relacionarse con lo que ocurre.
La claridad en este punto protege el proceso y evita dinámicas de dependencia o desorden relacional.
Para quienes acompañan en Vivir en Confianza®
Quienes acompañamos nos comprometemos a:
Entendemos la ayuda como un acto que respeta la autonomía del otro, ofrece solo lo que está en condiciones de dar y reconoce los límites propios y ajenos. Se acompaña desde una posición adulta frente a otra posición adulta, cuidando el lugar de cada persona dentro de su sistema relacional.
Cierre
En Vivir en Confianza® entendemos que la ética no es un añadido, sino la base que permite que el acompañamiento sea un espacio seguro, consciente y ordenado.
Este Compromiso Ético y Valores expresa nuestra forma de trabajar y el marco que protege tanto a quienes acompañan como a quienes participan en un proceso.