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INFIDELIDAD Y TRAICIÓN EN LA PAREJA

 

Para empezar, y de forma introductoria quiero hacer tomar consciencia del momento en que nos encontramos respecto a las relaciones de pareja. Por lo visto es la primera vez que pretendemos unir sexo, el amor y matrimonio bajo un mismo techo.

Con respecto al matrimonio tradicional voy traer un extracto del libro “Amarse con los ojos abiertos” de Jorge Bucay y Silvia Salinas que me llamo muchísimo la atención y me hizo reflexionar:

«En las sociedades tradicionales el matrimonio concertado por padres era la norma, y se basaba en consideraciones de familia, estatus, salud, etcétera. El matrimonio era más una alianza de familias que de individuos. Servía para preservar el linaje y las propiedades familiares y socializar a los niños en su lugar dentro de la fábrica social. Ninguna sociedad tradicional consideraba los sentimientos de amor espontáneos individuales como base válida para las relaciones duraderas entre un hombre y una mujer.

Más que eso, ninguna sociedad temprana hizo el intento, ni mucho menos tuvo éxito, de unir amor romántico, sexo y matrimonio en una sola institución.

La cultura griega unía sexo y matrimonio, pero reservaba el amor romántico para las relaciones entre hombres y muchachos.

En el amor cortesano del siglo XII, del cual provienen nuestras escasas ideas acerca del romance, el amor entre el hombre y la mujer estaba formalmente separado del matrimonio.

No fue hasta el siglo XIX que los victorianos tuvieron una visión del matrimonio basada en ideales románticos. Pero lo excluido era el sexo: la mujer era considerada enferma si tenía deseo o placer sexual. El placer del sexo quedaba relegado a los prostíbulos.

Es sólo una creencia muy reciente que amor, sexo y matrimonio deben encontrarse en la misma persona. Somos los primeros que tratamos de reunir amor romántico, pasión sexual y compromiso marital monógamo en un solo acuerdo. Según Margaret Mead, es una de las formas matrimoniales más difíciles que la raza humana ha inventado.»

Sorprendente ¿verdad?

Por otro lado, sin entrar mucho en detalle en este artículo quiero señalar lo que el diccionario define por traición, fidelidad, infidelidad y adulterio, veo que hay mucha confusión al respecto y me apetece señalarlo para que sirva de diferenciación y nos acompañen de una forma clara en este espacio que hoy quiero compartir contigo.

Traición: Falta que comete una persona que no cumple su palabra o que no guarda la fidelidad debida.

Fidelidad: Firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones, y en el cumplimiento de los compromisos establecidos.

Infidelidad: Falta de fidelidad

Adulterio: Relación sexual de una persona casada con otra persona que no es su cónyuge.

En realidad, desde mi propia experiencia personal y mi imperfección vengo observando desde hace mucho tiempo que vivimos en una sociedad que hay mucho analfabetismo emocional, amoroso y sexual. Me encantaría equivocarme, pero creo que en la escuela nos enseñan a adquirir y poseer, pero no instruyen en el perder, en gestionar nuestras emociones y a saber manejarnos en el arte de uno de los pilares fundamentales de una persona: El amor y la relación de pareja. Llegamos a la adultez sin saber la relación que hay entre pasión (eros) y el enamoramiento, entre el amor y la sexualidad. Ignoramos los componentes de un buen amor de pareja: que hay de la amistad, la ternura y la diversión. Parece ser que nos dedicamos a confundir el amor con el sufrimiento y con esto nos basta. 

Nos dejamos llevar por ideales e historias románticas que trajo el cine, la literatura y la música a nuestra vida. Y no digo que no esté bien vivir esto, pero con los pies en el suelo y con algo de razón y sentido común. 

Por otro lado, muchas veces no observamos detenidamente nuestras creencias, lealtades y dinámicas inconscientes y vamos a la pareja como pollos sin cabeza. Sufrimos de traiciones, infidelidades y adulterio varias veces en nuestras vidas y seguimos creyendo que un “clavo saca otro clavo” y no paramos a ver qué sucede en nosotros. Y con esto no estoy hablando de culpa, sé que es un asunto muy delicado y que escuece mucho, pero estoy cansado de tener que aclarar cada vez que hablo de responsabilidad y auto indagación en las relaciones que no estoy hablando de buscar la culpa de nadie, ni víctimas, ni victimarios. No hablo de malos ni buenos en esta historia. Por favor, te pido abrir la mente y que quede claro antes de proseguir.

Muchas veces la vida, esa inteligencia que guía los planetas en su órbita pone su intención de sanar nuestros asuntos internos y profundos en forma de traición, crisis, caos y traumas amorosos. Lo sé, duelen mucho, pero es que parece ser que la vida funciona así, contracción/expansión, sístole/diástole, crisis/cambio y el humano creo que también trasciende y evoluciona de esta forma.

En realidad, fíjate si duele que los psiquiatras y neurocientíficos afirman que duele de igual forma que la ruptura de un meñisco. Cuando llevas en tu mochila alguna traición, ruptura o infidelidad de más, puede ser una buena oportunidad de revisar, lo que no has revisado en tu vida y la pareja es un estupendo espejo, y de esta forma no repetir. Como suelo decir siempre, te quedes o te vayas de la pareja tienes un proceso de autoindagación que transitar. Vamos, que no te salva nadie de aprender, que repites curso y la vida te vuelve a poner la misma situación una y otra vez. Paradojas de la vida.

Cuando llega una traición parece ser que el hombre se siente traicionado en el ego y la mujer se siente traicionada en el alma, por eso un proceso de acompañamiento en este sentido cambia mucho de uno a otro. Además, algo que observo muy a menudo en mis acompañamientos, no son los mismos tiempos de sanación los de la mente que los del alma.

¿Hasta aquí bien? ¿Seguimos?

Una pareja es una nueva oportunidad para aprender a amar, para arriesgarse de nuevo a confiar en el amor, y para vaciarse de prejuicios defensivos. Cuando dos personas se encuentran, sus estilos afectivos se complementan y la pareja avanza. O bien lo contrario, los estilos colisionan y no es posible un mínimo de bienestar, por lo que cada uno tiene que tomar su propio camino.

En verdad, cada nueva pareja es una nueva oportunidad para construir un vínculo seguro e íntegro. Dicho esto, también me gustaría añadir el punto de vista de lo sistémico, el de Hellinger y la constelación familiar, que como sabéis resuenan mucho en mí, porque siempre da un punto de vista con mucha perspectiva y amplitud. Trasciende esa mirada que todos tenemos desde el ego y la moral que construye nuestro entorno socio-cultural actual.

Desde constelación familiar cuando dos personas forman pareja, se unen dos familias y cada una aporta su historia particular. Un niño al nacer no es una tabla rasa, sino que nace con su particular “mochila sistémica”, y es capaz de percibir e integrar en su personalidad el alma familiar o mente sistémica, es decir, el campo de resonancias afectivas que hay a su alrededor.

Por ello, a veces como hijos asumimos inconscientemente problemas de vida complicados o enfermedades, con la idea mágica de que así ayudamos a nuestros padres. Para un hijo lo más difícil de soportar, es ver que sus padres sufren o no están bien. Por ello, de forma inconsciente se implican por amor en asuntos que los imitan en su vida adulta.

De esta forma desde la terapia sistémica muchas veces vemos lealtades a nuestro sistema de origen como: “Ya que tu no pudiste ser feliz al lado de tu marido, yo tampoco lo seré mamá”; “Te sigo en tu infelicidad mamá”; “Yo como tú, papá, yo no me voy a fiar de las mujeres”.

Ante estos mandatos inconscientes, ¿Qué crees que vas a traer a tu vida? Por eso se afirma que en la pareja no hay culpables ni inocentes, sino bailes compartidos o engranajes sistémicos. No hay justos, ni injustos, sino lealtades a nuestros ancestros que nos inducen a repetir patrones. No sirve culparse ni culpar. Aunque es importante señalar que también la culpa en ocasiones es un sentimiento útil biológicamente hablando, ya que cumple ciertas funciones:

1.Avisarnos de que estamos poniendo en peligro la pertenencia hacia lo que creemos y a nuestras lealtades.

El problema es cuando sentimos culpa inconsciente, cuando no queremos sentir felicidad por no ser desleales al destino de mamá o papá que han vivido. Esto es lo que se trabaja a este nivel y que a mí me ha cambiado la vida por completo. Pero ya lo sabes, no te creas nada de lo que estoy compartiendo, investiga y compruébalo.

2.A veces la culpa es un pellizco para que seamos conscientes de que nos hemos hecho daño faltando a la verdad de nuestro corazón, o no cumplimos nuestro compromiso. ¿Te suena, verdad?

Y sé que esto que voy a compartir a continuación quizás no llegues a comprenderlo. Por favor, deséchalo si no te hace sentir bien, pero lo que se observa desde constelación familiar a un nivel profundo cuando se produce una infidelidad, el engañado se ve crecido (es el bueno) y el infiel empequeñecido (es el malo). 

¿Cómo se soluciona esto si se quiere a este nivel y alejándonos de la moral y el juicio? ¿Cómo puede el miembro engañado recuperar un estado de igualdad y equilibrio entre ambos? Fíjate qué sorprendente es lo que propone Hellinger:

Primera posibilidad, practicar el perdón que es igual a aceptación e incluso amor hacia los hechos tal como fueron, aunque nos duelan.

Segunda posibilidad, vengarse por amor significa devolver el daño, pero en cantidad menor, ya que en una medida mayor lastimaría el amor. Compensación negativa.

Vuelvo a repetir, esto no quiere decir que volvamos con la pareja si uno no quiere. Se trata de encontrar el equilibrio que traiga paz en el intercambio en el alma de pareja. ¿Se comprende la idea?

Ahora explico esto un poco más detalladamente. Me parece muy interesante que lo contemples al menos.

Toda pareja es de igual a igual y siempre debe haber un equilibrio en entre el dar y el devolver.

En una compensación positiva un miembro da y el otro devuelve un poco más por amor. El que da, da lo justo que el otro le pueda devolver, ni más ni menos. Si por una descompensación natural (pareja rica, pareja pobre/ diferencia de edad/ enfermo, sano), uno de ellos puede sentirse descompensado, como pueden ser los casos que acabo de nombrar. El que recibe debe reconocer a su pareja y agradecer. Es un acto de humildad.

Pero cuando uno hace un daño, es una compensación negativa, el otro devuelve el daño, pero un poco menos por amor. Como decía antes. Esta es una manera en la que la pareja sana, pues como todo sistema vivo requiere estabilidad y cambio, desequilibrarse y volver a equilibrarse. También necesita atrevimiento, innovación, creatividad y búsqueda de soluciones a problemas nuevos.

Por otra parte, es muy legítimo colocarse desde un punto dual y moralista y decidir ponerse en lo inmoral y lo injusto. Y está bien, pero de esta manera ya sabemos perfectamente cuales son las consecuencias y el sufrimiento que trae a la vida y siguientes relaciones sentimentales. Esta manera de verlo quizás te victimice y haya un “bueno” y un “malo” / un “culpable” y un “inocente”. Según mi experiencia entras de lleno en tu mente conflicto y dual y desde ahí crearas una experiencia de resentimiento duradera que te atará el resto de tus días.

Mi sugerencia es que elijas la forma de ver esta situación tan delicada de manera que traiga paz y armonía a tu alma.

Basado en diferentes estudiosos del tema y el libro: Lograr el amor en la pareja. El trabajo terapéutico de Bert Hellinger con parejas. Johannes Neuhauser (ed.)

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Es un placer tenerte a bordo.

Recuerda que:
 
“El viaje hacia el buen amor de pareja comienza por separarse bien y culmina siendo la persona que deseas en tu vida»
 

Seguimos en la brecha!
Hondo abrazo