06 Sep ¿QUÉ ES EL CAMINO DE LA ALEGRÍA?

 

Hablaré de alegría, compasión y propósito más elevado, pues muchos de vosotros buscáis la paz y un sentido de la plena realización interna. La mayoría de vosotros sois conscientes de que la paz procede de vuestro propio mundo interior, y de que el mundo exterior no es más que una representación simbólica del que hay en el interior. Todos estáis en diferentes niveles de percepción del proceso por el que creáis aquello que experimentáis.

 ¿Qué es el camino de la alegría? Hay muchos caminos de vida entre los que podéis elegir, del mismo modo que hay muchas formas de servir a un nivel planetario. Está el camino de la voluntad el camino de la lucha, y también el camino de la alegría y la compasión.

¿Qué es lo que aporta alegría a vuestra vida? ¿Lo sabéis? ¿Sois conscientes de aquello que os hace sentiros felices? ¿O estáis acaso tan ocupados cumpliendo con vuestras obligaciones cotidianas que dejáis para un tiempo futuro esas cosas que os hacen sentiros mejor? El camino de la alegría se ocupa del tiempo presente, no del futuro. ¿Tenéis una imagen de lo que será la vida algún día, cuando seáis felices, pero no experimentáis esa sensación de bienestar ahora mismo, hoy día?

Muchos de vosotros llenáis vuestro tiempo con actividades que no van dirigidas hacia el corazón, sino que son actividades de la personalidad. Quizá se os haya enseñado que estar ocupado crea auto valor. Sin embargo, hay dos clases de actividad. La actividad dirigida por la personalidad se basa a menudo en «condicionales» y no se hace para beneficio de vuestro propósito más elevado, mientras que la actividad dirigida por el corazón siempre se hace con un propósito más elevado en la mente.

La personalidad se ve distraída a menudo por los sentidos, que captan su atención un momento tras otro. La llamada telefónica, el niño, el sonido constante de las voces, las emociones de los demás, todas ésas son energías que atrapan vuestra atención durante todo el día y que pueden distraeros de vuestros mensajes dirigidos hacia el interior.

Quizá tengáis muchas razones por las que no podéis cambiar vuestra vida ahora mismo. Si no empezáis a crear razones que os permitan poder hacerlo, el cambio siempre será un pensamiento instalado en el futuro, y no os encontraréis en el camino de la alegría. En este mundo al que habéis elegido venir, se os ha dotado de sentidos físicos y de un cuerpo emocional. Vuestro mayor desafío consiste en no veros distraídos por lo que aparece delante de vosotros, o por aquello que tira de vosotros o que os llama, sino más bien en encontrar vuestro centro y magnetizar por vosotros mismos todas aquellas cosas que se encuentran en consonancia con vuestro ser interior.

¿Habéis dispuesto las cosas para que la gente tire de vosotros, para que vuestro tiempo esté lleno, pero no lleno de las cosas que deseáis? Tenéis el poder de cambiar ese drama. Es un poder que procede de la compasión que sentís por quienes sois, así como de vuestro sentido de libertad interior.

Muchos de vosotros habéis establecido vidas para vosotros mismos que no son alegres porque estáis convencidos de que tenéis una obligación que cumplir con los demás, que necesitáis que se os necesite, o porque os sentís esclavizados por una u otra situación.

Toda persona es libre. Podéis haber creado un lugar de trabajo y basado vuestra vida en ciertos logros y formas. El camino de la alegría consiste en aprender a no dejarse atrapar por los detalles de esas formas. Consiste en aprender a no dejarse atrapar por vuestras propias creaciones, sino a sentiros estimulados por ellas.

Si habéis creado un trabajo, una relación o cualquier otra cosa que no os aporte alegría, mirad hacia vuestro interior y preguntaos por qué sentís que tenéis que estar en una relación con cualquier cosa o cualquier persona que no os aporta alegría. Ello se debe a menudo a que no creéis merecer tener lo que deseáis. En nuestro plano no existe algo como «merecer». Todos habéis sido dotados de imaginaciones activas; ellas son las puertas por donde podéis salir de donde estáis. La vuestra puede ser una puerta hacia la preocupación, si es así como la usáis, o puede ser una puerta hacia la alegría.

Cuando estáis al teléfono, durante el día, hablando con vuestros amigos, ¿dejáis que hablen durante mucho más tiempo cuando os gustaría que terminaran de hacerlo? ¿Escucháis sus historias, que disminuyen vuestra energía? ¿Acordáis citas para ver a personas, a pesar de que no disponéis realmente de ese tiempo, o cuando no existe ningún propósito elevado para estar con ellas? Para encontrar el camino de la alegría tendréis que preguntaros por qué os sentís obligados por las personas o las formas que habéis creado.

 

El camino de la compasión no os obliga a amar a todas las personas independientemente de su forma de actuar o de quiénes son. Es un camino de ver la verdad de quienes son, de reconocer todas las partes de que están compuestas. ¿Es el camino de mirar a la gente y preguntarse si hay algo que se puede hacer para curar, para asistir o para ponerlas en contacto con su más elevada visión? Si no fuera así, entonces estáis disminuyendo vuestra energía al malgastar vuestro tiempo con esas personas.

Algunos de vosotros ayudáis a las personas una y otra vez, y os sentís frustrados. Quizá os sintáis obligados a hacerlo así, como si no hubiera forma de escapar excepto escuchar sus penas y desear que cada cual siguiera con su vida. Si ayudáis a las personas y éstas no crecen, será mejor que busquéis de nuevo para comprobar si efectivamente las estáis ayudando, o si ellas son capaces de recibir la ayuda que les ofrecéis.

El camino de la alegría supone la capacidad para recibir. Si así lo queréis, podéis estar rodeados de amor, de amigos que se preocupan por vosotros, y tener un cuerpo saludable y ágil. Hay tantas cosas por las que sentirse agradecido y apreciado. Una de las formas de recibir más consiste en pasar más tiempo dedicados a apreciar lo que tenéis. Reconocer incluso las cosas más sencillas, las flores ante las que pasáis, la sonrisa bondadosa de un niño, y pronto veréis cómo el universo os envía más.

 

 

Texto basado en Alegría de vivir de Sanaya Roman 

 

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Juan Martinez Simon
Terapeuta en Confianza Plena Transpersonal (C.P.T.) Fundador de la Plataforma de Vivir en Confianza www.vivirenconfianza.com forma parte de nuestra comunidad y únete a nuestro Facebook. ¡Te esperamos!
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Juan Carlos Martínez Simón, Terapeuta Transpersonal, Experto en Confianza Plena y Fundador de la plataforma www.vivirencofianza.com.
Mi vocación, acompañar a toda persona que atraviese una situación emocional conflictiva a que consiga el empoderamiento personal que le haga encontrar el camino hacia la Plenitud.

“Existe un camino que te lleva a vivir en CONFIANZA, donde desaparece el miedo y surgen el Bienestar y el Éxito”
Juan Carlos Martínez Simón.